Espiritualidad

La espiritualidad es, para el creyente, el modo concreto de entender y vivir todo lo relacionado con Dios y ‘lo de Dios’. Esto engloba la oración, la reflexión, el pensamiento, el modo de afrontar la vida, las relaciones y la propia historia personal. Por lo tanto la espiritualidad condiciona la manera de vivir, de relacionarnos y de comprender el mundo que nos rodea.

 

La espiritualidad siempre se vive y se desarrolla a través de hombres y mujeres insertas y enraizadas en un contexto y un tiempo determinados. El Espíritu Santo es el verdadero protagonista de este proceso de transformación y diálogo constante con los desafíos que nos interpelan y nos piden vivir con fe viva una espiritualidad encarnada, inculturada, liberadora y comprometida.

 

La espiritualidad teresiana se apoya en el itinerario que nos mostró Teresa de Jesús en su obra ‘Castillo Interior’. A través de 7 moradas o fases nos va adentrando en la dinámica del cristiano que desea crecer y madurar en la fe. La finalidad y meta del itinerario teresiano es que las personas descubran el proyecto de Dios en sus vidas, desarrollen sus capacidades y sean agentes de transformación social.

 

La Familia Teresiana recibe de la experiencia de San Enrique de Ossó el don de la espiritualidad teresiana. Se caracteriza por proponer un itinerario dinámico que, impulsado por el deseo como motor que moviliza a la persona, la conduce hacia el centro, hacia lo más íntimo del ser donde descubre la propia dignidad y se vincula y compromete con las personas y con la realidad.

 

Se trata de un proceso integral que va transformando a la persona en todas sus dimensiones y relaciones, es decir, también su entorno social. En este camino nos dejamos acompañar por la experiencia de Teresa de Jesús y su don para ser mediadora de la experiencia de Dios para otros.

© 2018 - COMPAÑÍA DE SANTA TERESA DE JESÚS -

PROVINCIA SANTA MARÍA DE GUADALUPE - MÉXICO